La gestión de la innovación es tan importante como el innovar dentro de la empresa.

Toda la organización es la encargada de promover e impulsar la creación de nuevos conocimientos e ideas con las que poder desarrollar nuevos productos, procesos y servicios.

Además de esta parte de ideación, es necesario poner en marcha un plan estratégico para poder gestionar la innovación

De la gestión de la innovación hablamos en este post

¿Que es la gestión de la innovación?

La gestión de la innovación significa gestionar los recursos económicos y humanos con una meta: la generación de nuevos conocimientos, ideas y estrategias con las que poder establecer procesos o desarrollar productos y servicios innovadores que redunden en un crecimiento del negocio.

Gestionar la innovación va más allá de generar ideas: es cohesión, unidad, mentalidad común, inspiración…desde una actitud de escucha y con afán de mejora gracias a la analítica de procesos.

¿Cómo gestionar la innovación?

Para innovar el primer paso para innovar es querer hacerlo. Contar con la mentalidad adecuada es importante para poder inspirar a todos los miembros de la compañía de nuestra visión.

A la hora de gestionar la innovación podemos considerar 3 estadios previos:

  • Conexión: la organización debe estar involucrada con los clientes para poder atender sus demandas. La escucha activa hacia las necesidades de nuestros clientes es una gran fuente de información a la hora de innovar y desarrollar nuestros productos y servicios innovadores.
  • Desarrollo de ideas: en esta fase y gracias a la vinculación de toda la empresa con la mentalidad de innovación, se desarrollan ideas por parte de todos los miembros de la innovación.
  • Inspiración: tener una visión clara de lo que se quiere conseguir. No se trata de tener una meta clara y unos objetivos medibles (eso lo llevaremos a cabo dentro del plan estratégico). Se trata de tener un sueño, una visión, una inspiración que nos permita avanzar manteniendo la motivación.

En base a estos 3 niveles, podremos establecer la gestión de la innovación como un proceso más dentro de nuestra empresa.

El proceso de gestión de la innovación lo podemos simplificar de la siguiente forma:

  • Bajamos a un terreno más mundano nuestra visión. Una inspiración es solo eso: alque nos inspira y ayuda a mantener la motivación. Debemos conseguir aterrizarla y convertirla en algo práctico.
  • Desarrollar un proceso de aprendizaje mediante proyectos y la implementación de nuevas metodologías. Debemos estar abiertos al cambio porque son propulsores de la mentalidad innovadora.
  • Determinar quién hace qué: establecer roles nos ayuda a agilizar el proceso de innovación. Este punto es un factor clave dentro de la gestión de la innovación.
  • Iniciar los procesos con comunicaciones internas y externas. Toda la organización debe formar parte de la identidad innovadora de la empresa y para conseguirlo es mejorando la comunicación interna que fomente la cohesión. También puedes crear un proceso de difusión para invitar a la innovación abierta.

Todo ello en lo relacionado a la gestión de la innovación. Hay que recordar esa frase de «la potencia sin control no sirve de nada».

No solo es importante promover y hacer, también es importante medir la evolución de nuestros procesos de innovación.

Medir, analizar, crear dashborads analíticos para medir la evolución de los procesos de innovación en los despachos jurídicos.

Para controlar y potenciar la innovación debemos conocer los objetivos y nuestras fortalezas como empresa . Todo ello debemos plasmarlo en una hoja de ruta que nos permita trazar rutas, adaptarlas o corregirlas sin perder de vista la meta.

Aunque recuerda que la innovación no casa con estándares y el mejor proceso para gestionar la innovación es aquel que te funcione. ¿Cuál es el tuyo?